El asesinato de un coordinador y líder de la campaña de Abelardo De La Espriella en Cubarral, Meta, ha encendido las alarmas sobre la violencia política que sacude al país en plena recta final hacia las elecciones presidenciales. El hecho, repudiado por distintos sectores, generó un pronunciamiento internacional del senador republicano Bernie Moreno, quien calificó la situación como “absolutamente inaceptable” y advirtió que Estados Unidos está observando con atención lo que ocurre en Colombia.
Ante estas declaraciones, De La Espriella agradeció públicamente el respaldo del congresista norteamericano y lanzó un mensaje contundente: “No toleraremos esta ola de violencia política y asesinatos contra nuestra campaña. Basta ya”. El candidato exigió que la comunidad internacional, empezando por Estados Unidos, permanezca vigilante e intransigente en la defensa de la democracia colombiana.
El aspirante presidencial insistió en la necesidad de garantizar elecciones seguras, libres y transparentes, sin intimidación ni terror. “Las vidas de los candidatos, sus equipos y cada colombiano que quiere votar en paz deben ser protegidas. No más muertes. No más silencio”, afirmó. El episodio ha desatado un debate nacional e internacional sobre la fragilidad de la seguridad electoral en Colombia y el papel de la comunidad internacional en la defensa de la democracia.
