El expresidente César Gaviria, director del Partido Liberal, lanzó fuertes críticas contra el gobierno de Gustavo Petro por la política de paz total, asegurando que se trata de una “rendición frente al narcotráfico”. Gaviria cuestionó la solicitud de suspender las órdenes de captura y extradición de 29 cabecillas del Clan del Golfo, incluido su máximo líder alias Chiquito Malo, calificando la decisión como una concesión política y judicial con graves consecuencias para el Estado de derecho y la credibilidad internacional de Colombia.
Según Gaviria, la estrategia del gobierno ha fortalecido a las estructuras criminales en lugar de debilitarlas. Señaló que mientras se hablaba de paz, el Clan del Golfo expandió su presencia territorial y consolidó su control en varias regiones, sin que se registraran desmovilizaciones reales ni una reducción sostenida de la violencia. Para el exmandatario, estas decisiones ponen en riesgo la soberanía, la separación de poderes y la estabilidad democrática del país, especialmente en la recta final del mandato de Petro y a pocas semanas de las elecciones presidenciales.
El jefe del liberalismo también rechazó el asesinato del periodista Mateo Pérez, atribuido a las disidencias de alias Calarcá, como evidencia del fortalecimiento de los grupos ilegales en medio de las concesiones de la paz total. Gaviria concluyó que una política que otorga beneficios a los victimarios mientras debilita la justicia “no es paz, es la renuncia del Estado a defender a los ciudadanos”.
