La Secretaría de Salud de Bogotá solicitó a la Procuraduría General de la Nación acompañamiento preventivo en los procesos de fiscalización que adelanta la Superintendencia Nacional de Salud. El pronunciamiento se dio luego de que el secretario distrital, Gerson Bermont, cuestionara la reciente auditoría integral ordenada por la Supersalud a la entidad local, señalando la presunta falta de coordinación entre el gobierno nacional y la administración capitalina.
Según Bermont, las EPS intervenidas mantienen deudas acumuladas por más de 417.000 millones de pesos con la red hospitalaria pública y privada de la ciudad, situación que ha motivado reiteradas solicitudes de protección legal de los recursos. El funcionario advirtió que las respuestas del ente regulador han derivado en nuevas auditorías y en medidas administrativas que, en algunos casos, excluyen la participación técnica del Distrito.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud pidió la intervención de la Procuraduría para garantizar transparencia y equilibrio en los procesos de inspección. La administración distrital reiteró su disposición a cumplir con las normas de vigilancia y control, pero insistió en la necesidad de contar con un acompañamiento externo que evite presiones institucionales y preserve la confianza en el manejo de los recursos de la salud en Bogotá.
