En medio de un encuentro con miles de jóvenes, el presidente Gustavo Petro Urrego lanzó un mensaje directo al expresidente Álvaro Uribe Vélez, luego de la polémica por un mural pintado cerca de la finca del exmandatario. Petro aseguró que “un mural de colores pintado por la juventud no es una amenaza”, y pidió respeto por las expresiones artísticas y políticas de los jóvenes.
El mandatario contrastó la situación al señalar que las verdaderas amenazas son los asesinatos de líderes sociales y de izquierda, así como el reciente intento de secuestro de un senador de esa corriente política. “Una amenaza es encontrar asesinados dos líderes de izquierda o el intento de secuestro de un Senador de izquierda. Todo sucedió hoy”, enfatizó Petro, en un discurso cargado de crítica y defensa de la libertad de expresión.
Con estas declaraciones, el presidente buscó reivindicar el papel de la juventud en la construcción de paz y democracia, advirtiendo que por pensar diferente muchos han sido perseguidos y asesinados en Colombia. El mural, convertido en símbolo de resistencia, abrió un nuevo capítulo en el debate político entre Petro y Uribe, reflejando la tensión histórica entre sus visiones de país.
