La joven Daniela París, de 26 años, denunció públicamente que está recibiendo amenazas por parte de su expareja, con quien se separó hace tres años y comparte la custodia de sus dos hijos pequeños. Según relató, desde la ruptura se han presentado constantes discusiones en torno a la manutención, la custodia y el entorno en el que crecen los niños, lo que ha derivado en episodios de acoso y enfrentamientos que incluso han requerido la intervención de la Policía.
París asegura que, pese a los acuerdos logrados en el ICBF y en conciliaciones judiciales, su expareja insiste en cuestionar su rol como madre y ha llegado a señalar que ella no está en condiciones de cuidar a los menores. La situación, según su testimonio, se ha agravado en los últimos meses, con visitas inesperadas a su negocio y mensajes que ella interpreta como amenazas directas contra su tranquilidad y la de sus hijos.
La denunciante afirma que, aunque ha buscado apoyo en las autoridades y ha intentado mantener un entorno seguro para sus hijos, siente que la presión y el hostigamiento continúan. Su llamado es a que se respeten los acuerdos legales y a que se garantice la protección de los niños, recordando que detrás de cada proceso judicial hay una madre que trabaja, cuida y lucha por sacar adelante a su familia.
