Una madre compartió en redes sociales un testimonio que ha generado impacto y debate. En un video, relató el dolor que siente al descubrir que sus dos hijas, las únicas que tiene, mantienen una relación como pareja. Con voz entrecortada, confesó que para ella ha sido “el peor fracaso como madre”, pues aunque asegura no ver problema en que sus hijas tengan gustos por personas de su mismo sexo, nunca imaginó que fueran ellas dos, hermanas criadas bajo el mismo techo.
La mujer explicó que sus hijas le atribuyen parte de la situación a las condiciones económicas del hogar, ya que siempre compartieron la misma habitación. “Yo creía que iban a crecer unidas, pero no pensé que se mezclaran”, expresó. Según su relato, durante más de cuatro años aceptó la relación dentro de su casa, hasta que la familia se enteró y la acusó de ser “alcahueta”. El rechazo fue tan fuerte que terminó perdiendo el apoyo de sus seres cercanos, mientras sus hijas decidieron mudarse a otra ciudad para vivir juntas.
Con evidente tristeza, la madre aseguró que no hay peor sensación que sentirse fracasada. “Yo nunca tuve una vida económica buena, pero siempre traté de darles lo mejor”, dijo. Hoy, sus hijas viven solas como pareja, mientras ella enfrenta el señalamiento de su familia y la soledad que le dejó la decisión de acompañarlas en medio del rechazo social.
