Rubén, un padre que cuida solo a su hijo Ciro, un niño de seis años con autismo, se ha convertido en protagonista de una historia que conmovió a miles de personas en redes sociales. Tras separarse de la madre del niño, dejó su trabajo como ayudante de cocina para dedicarse por completo a su cuidado. Su sustento diario proviene de la venta de prepizzas y pizzas que reparte en bicicleta, llevando a Ciro en una silla especial adaptada en la parte delantera.
La rutina de Rubén es agotadora: Ciro no habla, usa pañales, requiere medicación dos veces al día, asiste a terapias tres veces por semana y solo puede ir a la escuela una vez por semana. Ante esta realidad, el padre asegura que vive con preocupación constante y que su mayor miedo es qué sucedería con su hijo si algún día él faltara. La historia, al hacerse viral, generó más de 19 mil reacciones y múltiples muestras de solidaridad, con personas ofreciendo apoyo para la escolarización y terapias del niño.
Rubén agradeció profundamente la ayuda recibida y expresó que, si logra reunir suficiente dinero, su prioridad será comprar una casa para darle mayor estabilidad a Ciro. Actualmente, busca un trabajo formal con horario estable y la asistencia de un cuidador capacitado que le permita organizar mejor su vida y la de su hijo. Su caso refleja la lucha silenciosa de muchos padres cuidadores que, día a día, enfrentan enormes desafíos para garantizar el bienestar de sus hijos.
