El candidato presidencial Iván Cepeda respondió desde Pasto al escándalo que lo vincula con unos presuntos audios del jefe de las disidencias alias Calarcá. Cepeda calificó el hecho como un montaje y aseguró que detrás de la polémica existe una campaña orquestada para afectar su imagen en plena contienda electoral. “Hay una campaña para enlodar mi reputación”, afirmó con contundencia, buscando desmarcarse de las acusaciones.
El caso ha generado un intenso debate político y mediático. Mientras algunos sectores opositores exigen explicaciones y transparencia, aliados del candidato sostienen que se trata de una estrategia para debilitar su aspiración presidencial. La controversia se suma a un ambiente electoral marcado por la desconfianza y la proliferación de noticias falsas, donde las grabaciones y filtraciones se convierten en armas de confrontación.
La situación refleja la fragilidad del escenario político colombiano, en el que las campañas se ven atravesadas por denuncias, montajes y acusaciones cruzadas. Cepeda insiste en que su compromiso es con la verdad y con la defensa de la democracia, pero el escándalo de los audios de Calarcá promete seguir alimentando la polarización y la tensión en el país.
