El rifirrafe político y mediático estalló en redes sociales tras la publicación de Vicky Dávila en su cuenta de X, donde cuestionó la actitud de Gustavo Petro frente al fallecimiento de Germán Vargas Lleras. La periodista acusó al mandatario de indolencia y le exigió respeto hacia el dolor de Clemencia Vargas, hija del exvicepresidente, mientras advertía que millones de colombianos rechazan la candidatura de Iván Cepeda.
La respuesta de Petro no se hizo esperar: calificó a Dávila de “indolente” y la acusó de usar la muerte con fines electorales. Según el presidente, sectores políticos y mediáticos llevan semanas instrumentalizando fallecimientos para impulsar proyectos que, en sus palabras, “más han asesinado gente en Colombia”. La confrontación escaló con la metáfora de Petro, quien comparó esa estrategia con un “festín de vampiros”.
El choque entre ambos refleja la tensión creciente en el escenario político colombiano, donde la disputa por narrativas y emociones se libra con intensidad en las redes sociales. La polémica no solo expone la fractura entre periodismo y poder, sino que también anticipa un clima electoral cargado de acusaciones, dramatismo y estrategias que giran en torno al dolor y la indignación colectiva.
