El Gobierno colombiano dio un paso histórico en materia de reconocimiento laboral al oficializar la vinculación de las madres comunitarias y sustitutas del ICBF. A través del Decreto 0586 de 2025, firmado el 28 de mayo del año pasado, se estableció que estas trabajadoras ingresen progresivamente a la planta de la entidad con contratos a término indefinido, en calidad de empleo público de nivel asistencial.
La medida comenzó a hacerse efectiva en febrero de 2026, cuando se vincularon las primeras 2.300 madres comunitarias, quienes ahora cuentan con salario mínimo, seguridad social y prestaciones completas. Para muchas de ellas, este paso representa el reconocimiento a décadas de esfuerzo silencioso en el cuidado de niños en condiciones difíciles y sin garantías laborales. “Por fin se nos está viendo como trabajadoras de verdad”, expresaron varias beneficiadas al conocer la decisión.
El objetivo del Gobierno es llegar a cerca de 40.000 trabajadoras formalizadas antes de 2029, en cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo y la Ley 2466 de 2025. Con esta política, se busca dignificar la labor de quienes han sido fundamentales en la atención de la infancia en Colombia, otorgándoles estabilidad y derechos plenos como parte de la planta del ICBF.
