En un recorrido por un municipio del Atlántico, Abelardo De La Espriella encendió el debate sobre el mototaxismo, un oficio que mueve a miles de familias en la región pero que también ha sido objeto de cuestionamientos y controles. En medio del calor caribeño y los saludos de la comunidad, el candidato decidió poner sobre la mesa su postura frente a este gremio.
De La Espriella fue enfático al asegurar que los mototaxistas merecen garantías y respaldo institucional. “Hay que darles garantías, organizarlos y apoyarlos: yo estoy con los mototaxistas, estoy con el pueblo y la gente que diariamente se levanta a trabajar, esa es la gente que le sirve a Colombia”, afirmó, generando aplausos entre quienes lo escuchaban.
Sus palabras se dan en el marco de su intención de llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo, o en una eventual segunda vuelta. Con este mensaje, busca conectar con un sector popular que representa tanto la informalidad como la lucha diaria por el sustento, prometiendo que bajo su gobierno los mototaxistas dejarán de ser perseguidos y pasarán a ser reconocidos como parte esencial de la economía popular.
