LA LENGUA CARIBE

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Córdoba, Política

En Córdoba hay campañas que no se construyen: se reciclan y la de Paloma Valencia no es la excepción

Paloma Valencia, la candidata de Uribe a la presidencia, hoy se presenta como renovación, lo que en realidad es el mismo libreto de siempre, con los mismos protagonistas y actores de siempre. Alrededor de la aspiración de Paloma, lo que se ve no es precisamente un equipo nuevo, sino una alineación que huele más a continuidad de estructuras que a verdadera transformación.

Ahí están los nombres que ya el departamento conoce: Ruby Chagüi, María Teresa Haddad, el diputado Carlos Gómez, Pedro Jaller Dumar, Daniel Cabrales… una mezcla de mal llamados dirigentes y operadores que llevan años moviéndose en el mismo círculo cerrado, donde la política parece más un club privado que un proyecto colectivo, son los mismos con las mismas.

Y entonces surge la pregunta incómoda:

¿Esto es una campaña política para la gente o una repartición anticipada de puestos y contratos?

Porque mientras al ciudadano de a pie le hablan de seguridad, oportunidades y cambio, en los pasillos lo que suena es otra cosa: embajadas, posiciones, cuotas, puestos y favores. La política entendida como botín, no como servicio.

Lo irónico es que este modelo termina desconectando al propio liderazgo nacional que dicen representar. Álvaro Uribe Vélez, quien ha sido, sin duda, una de las figuras más influyentes del país, pero en Córdoba su mensaje se diluye cada vez que queda en manos de quienes lo convierten en un instrumento de intereses particulares.

Así es difícil crecer. Así es imposible convencer, así es difícil llegarle al pueblo.

Porque el problema no es el discurso: es quiénes lo ejecutan.

El pueblo no es ingenuo. Sabe cuándo lo están invitando a construir país… y cuándo simplemente lo están usando como escalera para alcanzar sus intereses burocráticos.

Tal vez por eso, elección tras elección, los resultados en Córdoba no despegan como deberían y terminan siendo un fracaso. No es falta de liderazgo nacional, es exceso de operadores locales desconectados de la realidad.

Si de verdad la campaña «Paloma Presidente» quiere que el proyecto tenga futuro en Córdoba, la discusión no pasa por la ideología, sino por una depuración de fondo: sacar y erradicar del camino a los mismos de siempre, a esos supuestos “coordinadores de campaña” desconectados del pueblo y las realidades, unos completos inútiles e inservibles, que solo aparecen cada cuatro años sedientos de poder y que ven la campaña presidencial como una oportunidad para engruesar sus intereses y apetitos particulares. Los mal llamados coordinadores aparecen prometiendo y desaparecen gobernando, mientras negocian cargos y hasta embajadas para su propio círculo familiar. Así no se construye liderazgo, se perpetúa el atraso.

Porque mientras la política siga siendo el negocio de unos pocos, seguirá siendo la frustración de la mayoría. Y un pueblo que solo sirve para elegir, pero no para decidir, termina cansándose… y cobrando la cuenta.

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@lalenguacaribe1

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La Lengua Caribe es un diario digital colombiano que cubre noticias de la región del Caribe colombiano, especialmente de los departamentos de Córdoba y Sucre.