Hoy 18 de marzo se cumplen 18 años del asesinato de David Fernando Padilla Lozano, conocido como “El Negrito”, quien con apenas 18 años se convirtió en el concejal más joven de Colombia y de Cereté- Córdoba. Su vida fue truncada por la violencia armada, dejando atrás un futuro prometedor y una de las votaciones más altas en su municipio de 1.301 votos respaldado por el partido Apertura Liberal. Su padre, el líder social conocido como “El Negro Padilla”, recuerda con dolor aquel día y mantiene viva la memoria de su hijo.
Desde entonces, Padilla ha emprendido una lucha incansable por la justicia. Ha denunciado la participación de estructuras criminales en el crimen y ha señalado las irregularidades en el sistema judicial que han permitido la libertad de algunos de los responsables. A pesar de las amenazas y las dificultades, asegura que nada quedará impune y que seguirá cumpliendo la promesa hecha a su hijo de buscar justicia.
Hasta la fecha, cuatro personas han sido condenadas por el asesinato, pero el padre insiste en que aún falta mucho por esclarecer. “Aunque pase toda la vida, seguiré luchando”, afirma, convencido de que la memoria de su hijo merece verdad y justicia. La historia de David Fernando Padilla Lozano es también la historia de muchos jóvenes colombianos que han sido víctimas de la violencia, y cuyo recuerdo sigue siendo un llamado urgente a la paz y a la protección de la vida.
Este aniversario no solo marca el dolor de una familia, sino también la persistencia de un padre que, 18 años después, continúa enfrentando a las estructuras criminales y a la impunidad, con la esperanza de que algún día la justicia sea plena.
