En Medellín se abrió un nuevo capítulo de debate institucional tras el nombramiento del superintendente de Salud. El alcalde Federico Gutiérrez manifestó su rechazo a esta designación y anunció que llevará el caso ante la justicia, argumentando que la decisión podría tener implicaciones en la red hospitalaria pública y en la atención de los pacientes de la ciudad.
Según lo expresado por el mandatario, durante la administración anterior se presentaron presuntas dificultades en entidades como Metrosalud y el Hospital General, con fallas en la prestación de servicios y problemas financieros que aún están bajo revisión, según sus palabras. Incluso recordó un hecho ocurrido en 2023, cuando un recién nacido falleció mientras esperaba atención médica, situación que continúa siendo objeto de investigación.
Gutiérrez aseguró que su equipo jurídico prepara acciones para evitar cualquier intervención que, a su juicio, afecte la operación de los hospitales locales. Al mismo tiempo, pidió a los entes de control avanzar en los procesos relacionados con el manejo de recursos públicos. El nombramiento sigue generando reacciones y marca un nuevo pulso entre la administración distrital y el Gobierno Nacional sobre el futuro del sistema de salud en la ciudad.
