Tras anunciar que tomará unas vacaciones después de dejar la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto, Gustavo Petro dejó entrever que su retiro será breve. El mandatario saliente aseguró que asumirá la presidencia del Pacto Histórico y que seguirá siendo un actor político activo durante el gobierno de Abelardo De La Espriella, con el objetivo de mantener la vigencia de su movimiento y preparar el terreno para las elecciones regionales de 2027.
En reuniones con congresistas de su bancada, Petro habría insistido en la necesidad de disciplina interna y en que quienes no sigan sus directrices podrían perder voz y voto dentro del partido. Según fuentes consultadas, el líder del progresismo busca consolidar el control territorial en las principales ciudades y gobernaciones, consciente de que el poder regional será clave para equilibrar la política nacional y proyectar una eventual candidatura presidencial en 2030.
Aunque se han planteado hipótesis sobre una posible aspiración de Petro a la alcaldía de Bogotá o incluso a la gobernación del Atlántico, cercanos al mandatario señalan que su prioridad sería recorrer el país y fortalecer las bases del Pacto Histórico en las regiones. Lo cierto es que, lejos de apartarse de la política, Petro se perfila como jefe de la oposición, dispuesto a marcar el pulso de la agenda legislativa y a mantener viva la movilización social en Colombia.
