Las imágenes de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, llegando a los juzgados de Los Arrayanes en Ibagué esposada de pies y manos y con cadenas, volvieron a poner su caso en el centro de la conversación pública. El operativo, registrado el 11 de septiembre, mostró a la creadora de contenido bajo custodia del Inpec mientras era trasladada desde el Complejo Carcelario y Penitenciario Coiba Picaleña, donde permanece recluida.
El procedimiento generó reacciones encontradas en redes sociales: algunos usuarios cuestionaron la dureza de las medidas de seguridad, mientras otros recordaron que se trata de una persona privada de la libertad y que las autoridades penitenciarias aplican protocolos según cada traslado. Barrera cumple una condena de 63 meses y 15 días de prisión por los delitos de daño en bien ajeno agravado, perturbación del servicio de transporte público e instigación a delinquir con fines terroristas, relacionados con los hechos ocurridos durante las protestas de noviembre de 2019 contra TransMilenio.
Su defensa, encabezada por la abogada Wendy Herrera, asegura que trabaja en la revisión del proceso judicial y que ha tenido que “empezar de cero” para corregir aspectos que considera fueron manejados de manera incorrecta. Mientras tanto, Barrera continúa cumpliendo su condena en Ibagué, en medio de un debate público que mezcla la estricta aplicación de protocolos penitenciarios con las discusiones sobre garantías y derechos de quienes enfrentan procesos judiciales en Colombia.
