Sentada en un sillón, con una camándula entre las manos y la mirada fija en la cámara, Juliana Guerrero decidió volver a hablarle al país. La exaspirante al viceministerio de Igualdad, condenada por fraude procesal tras reconocer el uso de diplomas falsos, grabó un video en el que asegura que quiere mostrar “quién es realmente” y no la mujer que —según ella— fue reducida a rumores y etiquetas en los titulares.
En la grabación, Guerrero afirma que nunca necesitó seducir a nadie para llegar a los espacios que ocupó en el gobierno de Gustavo Petro y que muchas de las noticias que circularon sobre su vida fueron “calumnias e inventos”. Reconoce que el proceso judicial golpeó su autoestima y la hizo sentir vergüenza de sí misma, pero insiste en que no busca victimizarse ni minimizar sus actos: “Tomar esa decisión no fue fácil y marca a cualquier ser humano”, expresó.
Con un tono desafiante pero sereno, la exfuncionaria asegura que existen segundas oportunidades y que ella será un ejemplo de ello. “Volveré y será hermoso, me verán en la calle”, sentenció, dejando abierta la discusión sobre cómo la sociedad recibe a quienes, tras una condena, buscan rehacer su vida y reivindicar su nombre.
