Rob Kenney creció sin la figura de un padre, una experiencia que marcó profundamente su vida. Con el tiempo, tomó una decisión clara: que otros jóvenes y adultos no tuvieran que enfrentar la misma falta de guía en aspectos básicos de la vida cotidiana.
Así nació su canal “Dad, How Do I?”, un espacio digital donde enseña habilidades prácticas como afeitarse, hacer un nudo de corbata, arreglar un inodoro o encender un carro con cables. Sus videos se caracterizan por la paciencia, la claridad y la ausencia de presión, convirtiéndose en un recurso valioso para quienes no tuvieron alguien que les explicara estas tareas en casa.
Lo que comenzó como una iniciativa sencilla se transformó en un fenómeno global. Millones de personas encontraron en sus tutoriales no solo instrucciones, sino también confianza, orientación y un sentido de compañía. Más que un canal de YouTube, el proyecto de Kenney se convirtió en un símbolo de apoyo emocional y práctico para quienes buscan aprender y sentirse acompañados.
