El Junior de Barranquilla volvió a escribir historia en el fútbol colombiano al conquistar el bicampeonato en el Atanasio Girardot. Pese a caer 1-0 frente a Atlético Nacional en el partido de vuelta, el conjunto rojiblanco hizo valer la contundencia mostrada en la ida y se quedó con el título gracias al 3-1 global. La euforia se desató entre la hinchada caribeña, que celebró una nueva estrella y ratificó la vigencia de un proyecto que sabe sufrir y golpear en los momentos precisos.
Tras el pitazo final, Alfredo Arias no ocultó su desahogo y lanzó un mensaje cargado de ambición: “Ahora vamos por el tricampeonato”. El técnico uruguayo destacó que el título se forjó “sin que sobrara nada”, resaltando el coraje y la entrega de sus jugadores en un semestre marcado por la exigencia física y la necesidad de rotar constantemente la plantilla. Para Arias, el verdadero punto de inflexión estuvo en las fases de eliminación directa, donde el equipo se encontró futbolísticamente y supo aplicar el rigor necesario para superar rivales de peso.
El bicampeonato no solo engalana las vitrinas del club, sino que asegura un importante botín económico y deportivo. Junior se embolsó 1,5 millones de dólares en premios y garantizó su clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027. Con este respaldo, la directiva y el cuerpo técnico ya piensan en reforzar la plantilla para afrontar el reto continental y, al mismo tiempo, perseguir el sueño de un tricampeonato que sellaría una época dorada en el balompié nacional.
