La congresista Lina Garrido difundió en redes sociales un video dirigido a Gustavo Petro, Armando Benedetti e Iván Cepeda, en el que asegura que Nicolás Maduro, hasta ahora aliado estratégico, se siente traicionado y podría convertirse en el mayor informante contra ellos. Según Garrido, “a Maduro lo vendieron” y no estaría dispuesto a “quemarse solo” en los procesos judiciales que avanzan en su contra.
El mensaje de Garrido llega en un momento clave: el inicio de un juicio que podría exponer vínculos y secretos incómodos entre líderes políticos de la región. La narrativa plantea a Maduro como un “verdugo inesperado”, capaz de pasar de aliado a testigo en contra de quienes alguna vez fueron sus cercanos.
La idea de que el mandatario venezolano se convierta en informante alimenta especulaciones sobre pactos ocultos y traiciones internas, mientras la figura de Donald Trump aparece como un actor externo que podría capitalizar la crisis con un “desayuno sorpresa” político.
La posibilidad de que Maduro se transforme en el testigo más incómodo para Petro, Benedetti y Cepeda abre un escenario de incertidumbre y tensión diplomática. Lo que comenzó como una relación de conveniencia podría terminar en un enfrentamiento judicial con repercusiones internacionales.
