El corregimiento Pica Pica Viejo, en Puerto Libertador (Córdoba), vivió con ilusión la anunciada visita del presidente Gustavo Petro el pasado viernes 5 de junio. La comunidad, golpeada por los estragos del frente frío de febrero, madrugó bajo la lluvia para recibir al mandatario en la puesta en marcha de la antena de comunicaciones Línea Vida de Emergencia 103 de la UNP. Sin embargo, la expectativa se convirtió en frustración: Petro nunca llegó y, según los pobladores, tampoco hubo una explicación válida de su ausencia.
El comerciante y ganadero Santiago González Salcedo expresó el sentir de muchos al relatar que, tras horas de espera, prefirió regresar a casa: “Sabía que no me iba a perder de nada bueno y el tiempo me dio la razón porque Petro no llegó al pueblo donde la gente lo esperó hasta las 5:30 de la tarde”. Los habitantes recuerdan que el presidente les había prometido años atrás la construcción del puente sobre el río San Jorge, obra vital para municipios como Planeta Rica, San José de Uré, Tierralta, Puerto Libertador y Montelíbano. Con este nuevo desplante, las esperanzas de ver el proyecto materializado se desvanecen.
Ahora, los campesinos y habitantes de la región aseguran que no se quedarán de brazos cruzados. Tras sentirse burlados por el incumplimiento presidencial, manifiestan que están “firmes por la patria” junto a Abelardo De La Espriella, a quien ven como una alternativa de liderazgo capaz de escuchar sus necesidades y defender sus intereses. El puente que sueñan, de entre 250 y 300 metros, sigue siendo el símbolo de una lucha que esperan concretar con apoyo departamental y municipal, mientras la confianza en Petro se desploma en el sur de Córdoba.
