El representante a la Cámara Jaime Arizabaleta encendió el debate alrededor de la denominada Ley Anticapuchos y lanzó un contundente mensaje a quienes participan en manifestaciones cubriéndose el rostro. «Quien defiende una causa justa no necesita una capucha», afirmó el congresista, quien defendió la iniciativa y propuso bautizarla como «Ley Valentía». Durante su intervención, cuestionó los bloqueos de vías y aseguró que quienes terminan pagando las consecuencias no son los políticos ni los grandes empresarios, sino los ciudadanos que madrugan a trabajar y dependen del transporte público.
Arizabaleta también recordó las marchas que lideró junto al fallecido Miguel Uribe Turbay contra el Gobierno de Gustavo Petro y aseguró que nunca necesitaron utilizar capuchas ni bloquear vías para expresar su inconformidad. Además, advirtió que algunos encapuchados estarían vinculados a bloques urbanos de organizaciones guerrilleras, aunque se trata de señalamientos del congresista. «Los colombianos pueden salir a protestar tranquilos, siempre y cuando respeten las normas y no cometan actos vandálicos», sostuvo al defender el proyecto.
La iniciativa, impulsada por Arizabaleta y otros congresistas, superó su primer debate en la Comisión Primera de la Cámara el pasado 4 de noviembre, con 20 votos a favor y dos en contra. El proyecto contempla penas de entre 54 y 96 meses de prisión hasta ocho años y multas de entre 50 y 200 salarios mínimos para quienes oculten deliberadamente su identidad y cometan actos vandálicos durante manifestaciones. También plantea endurecer las sanciones por bloqueos de vías. Sus promotores aseguran que no busca castigar la protesta pacífica, mientras sectores de oposición advierten que podría terminar afectando ese derecho. Todavía le faltan tres debates para convertirse en ley.
