La apertura de un consulado de Colombia en Tijuana, México, sigue generando preguntas luego de conocerse que la sede, creada mediante decreto en 2024, supuestamente, nunca habría entrado en funcionamiento para la atención al público. Pese a ello, presuntamente, el proyecto habría avanzado en trámites administrativos y contempló la designación de una funcionaria consular, así como gastos asociados a su operación, según información divulgada por distintos medios de comunicación.
De acuerdo con los reportes conocidos, Maryory Ecinedth Pabón Gavilán ejerció funciones como cónsul durante varios meses mientras se adelantaban gestiones relacionadas con la puesta en marcha de la sede. El caso también incluye compromisos administrativos vinculados al arrendamiento de un inmueble y a adecuaciones para el eventual funcionamiento de la oficina consular. Sin embargo, el proyecto no llegó a prestar servicios regulares a la comunidad colombiana residente en esa región mexicana.
Ante las inquietudes surgidas por el manejo de los recursos invertidos y el estado en que quedó la iniciativa, las autoridades competentes fueron notificadas para que evalúen los antecedentes del caso y determinen si existen responsabilidades de carácter disciplinario, fiscal o penal. Mientras avanzan esas verificaciones, el Gobierno nacional decidió no continuar con la apertura de la representación consular, un proyecto que terminó archivado sin haber abierto sus puertas al público.
