El escándalo de la UNGRD vuelve a sacudir al petrismo. Este miércoles, el Tribunal Superior de Bogotá impuso detención domiciliaria al exministro del Interior Luis Fernando Velasco, quien es procesado por su presunta participación en el direccionamiento de contratos públicos para favorecer a congresistas. La decisión llega apenas dos semanas después de que la Corte Suprema ordenara su libertad mediante una tutela.
Según la Fiscalía, Velasco habría tenido injerencia en el presunto desvío de tres contratos de obra e interventoría por cerca de $90.000 millones, relacionados con proyectos en Cotorra, El Salado y Saravena. La investigación sostiene que los contratos habrían sido utilizados como una especie de moneda de cambio para conseguir respaldo político a proyectos del Gobierno Petro. Entre los señalamientos también aparecen reuniones en las que, presuntamente, se habrían negociado contratos a cambio de votos y apoyos en el Congreso.
Ahora Velasco vuelve a estar bajo una medida restrictiva de la libertad mientras avanza el proceso judicial por presuntos delitos como concierto para delinquir agravado, cohecho e interés indebido en la celebración de contratos. ¿Hasta dónde llegó la presunta maquinaria de contratos y favores políticos durante el Gobierno Petro? El caso UNGRD sigue destapando nombres, reuniones y millonarios negocios que podrían terminar convirtiéndose en uno de los mayores escándalos de corrupción de este Gobierno.
