Samuel Montoya, un voluntario que participa en las labores de búsqueda y rescate tras el reciente terremoto denunció que su motocicleta fue robada mientras apoyaba las operaciones de emergencia en la zona afectada. Según relató, desde el lunes esta colaborando con organismos de socorro y durante la jornada se concentró en el intento de rescatar a una persona atrapada bajo los escombros. Al regresar al lugar donde había dejado el vehículo, descubrió que ya no estaba.
El ciudadano aseguró que la motocicleta corresponde a una moto azul, modelo 2008, y pidió apoyo de la comunidad para obtener información que permita recuperarla. El hecho ocurrió en medio de la confusión que generan las labores de rescate y la alta circulación de personas en el área de emergencia. El voluntario calificó como “muy deshonesto” que una situación de este tipo se presente mientras decenas de personas trabajan para salvar vidas.
Más allá de la pérdida material, el relato refleja la frustración de alguien que, aun en medio del dolor colectivo, decidió entregar su tiempo y esfuerzo para ayudar. La denuncia pone de relieve la necesidad de proteger y respaldar a quienes, con pocos recursos, se suman a la tarea de salvar vidas. En medio de la tragedia, la voz de este voluntario recuerda que la solidaridad debe ser más fuerte que cualquier acto que intente quebrarla.
