El presidente saliente Gustavo Petro aseguró que, una vez concluya su mandato el próximo 7 de agosto, seguirá ejerciendo un papel protagónico en la política colombiana y afirmó que será «el jefe de medio país», en referencia al respaldo que, según él, mantiene entre millones de ciudadanos que apoyan su proyecto político. La declaración fue hecha durante una rueda de prensa en la que también reiteró sus denuncias sobre un presunto fraude en las elecciones presidenciales y señaló que continuará impulsando esas acusaciones desde fuera de la Casa de Nariño.
Durante su intervención, Petro aseguró que ha recibido presiones para dejar de denunciar las supuestas irregularidades electorales y afirmó que existen intentos de llevarlo a prisión tanto en Colombia como en el exterior. «Se me exige que me porte bien para no ponerme en una cárcel, que la quieren aquí, la quieren en el extranjero. Pero ¿cómo un demócrata puede aceptar un fraude electoral?», manifestó el mandatario, quien insistió en que las autoridades deben investigar el proceso electoral y esclarecer las dudas que, a su juicio, persisten.
Las declaraciones del jefe de Estado se producen en medio de un clima de alta tensión política, marcado por sus reiteradas denuncias de fraude, las cuales han sido rechazadas por las autoridades electorales y observadores internacionales, que han respaldado la validez del proceso. Aunque Petro ha confirmado que entregará el poder conforme a la Constitución, ha dejado claro que continuará liderando la oposición política y promoviendo sus cuestionamientos sobre los resultados de las elecciones una vez abandone la Presidencia.
