Abelardo De La Espriella puso sobre la mesa su apuesta por la meritocracia en el Estado. El presidente anunció que inició personalmente la revisión de hojas de vida para cubrir vacantes en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), acompañado de la directora de la entidad, María Carolina Restrepo Cañavera. “Queremos gente preparada, honesta y con verdadera vocación de servicio… ¡El mérito por encima de la politiquería!”, enfatizó.
El proceso se está adelantando a través del Banco de Talentos de la Patria Milagro, una plataforma digital que organiza las postulaciones con ayuda de inteligencia artificial. Allí los aspirantes cargan sus datos y documentos, y el sistema clasifica perfiles técnicos, tecnólogos y profesionales según las necesidades de cada cargo. La idea, según el Gobierno, es agilizar las convocatorias y garantizar transparencia en la selección.
Más allá de la tecnología, el mensaje político es claro: De La Espriella quiere marcar distancia con las viejas prácticas de recomendación y clientelismo. Al centralizar la contratación en un portal único, busca que los nombramientos en el ICBF y otras entidades respondan a criterios de idoneidad y vocación de servicio, enviando una señal de que en su gobierno las oportunidades serán para quienes demuestren mérito, no para quienes tengan padrinos políticos.
