El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, rompió el silencio tras las elecciones presidenciales y asumió públicamente la responsabilidad por los llamados “errores” de su campaña. En un mensaje directo, Cepeda señaló que cualquier reclamo debe dirigirse a él, como único responsable de los eventuales desaciertos, y denunció además que algunos miembros de su equipo han recibido amenazas en medio de la controversia por el escrutinio.
Cepeda defendió la forma en que condujo su campaña, asegurando que no transigió con la política fácil, los tratos inescrupulosos ni la demagogia barata. “Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen”, afirmó, dejando claro que su estrategia se basó en principios y no en marketing vacío. Con ello, buscó marcar distancia de las críticas que lo acusan de fallas tácticas.
Más allá de los cuestionamientos, el aspirante subrayó que los ataques buscan debilitar las alegaciones que su movimiento hace en el escrutinio y minimizar el peso de los 12,7 millones de votos obtenidos. “No somos un error de campaña, somos una gran fuerza consciente, organizada y movilizada”, sentenció, reafirmando que su proyecto político sigue vigente y que la disputa por el reconocimiento de su caudal electoral apenas comienza.
