En Piedecuesta, Santander, una mujer encaró públicamente a la exguerrillera Sandra Ramírez, conocida como Griselda Lobo, durante un acto político. Con firmeza le expresó que no era bienvenida en ese lugar y que la comunidad estaba “firmes por la patria”, defendiendo la seguridad de los niños y su educación. El episodio generó tensión en medio de la jornada, pues Ramírez respalda la candidatura presidencial de Iván Cepeda.
El rechazo se dio en un ambiente marcado por la polarización política, donde ciudadanos manifestaron su inconformidad con la presencia de figuras asociadas a las antiguas FARC. La mujer, visiblemente molesta, reiteró que la comunidad no quería a Ramírez en la zona, sumando su voz a quienes aseguran que la campaña de Cepeda no representa sus intereses ni valores.
El incidente se convirtió en un hecho comentado en redes sociales y medios locales, reflejando cómo la campaña presidencial ha despertado emociones intensas en distintas regiones del país. La confrontación en Piedecuesta muestra la resistencia de sectores ciudadanos frente a líderes políticos vinculados al pasado del conflicto armado, en un contexto donde la consigna “firmes por la patria” se ha convertido en bandera de oposición.
