En una entrevista, Angie Rodríguez aseguró que dentro del gobierno existiría un “juego por el poder y el dinero” que, según ella, estaría afectando la dinámica institucional. La exfuncionaria señaló que algunos actores, incluso sin ocupar cargos oficiales, tendrían influencia en decisiones de entidades públicas, lo que genera preocupación sobre la transparencia en la gestión.
Rodríguez mencionó de manera reiterada a Juliana Guerrero, a quien atribuyó un papel relevante en diferentes entidades, incluyendo el Ministerio de Igualdad y el Fondo Colombia Paz. Según su relato, Guerrero habría participado en campañas de desprestigio contra la vicepresidenta Francia Márquez y tendría capacidad de incidir en contrataciones y movimientos internos, hechos que, de acuerdo con Rodríguez, han sido documentados por medios y conocidos por autoridades.
La exfuncionaria también afirmó que Guerrero se habría jactado de tener vínculos con grupos armados, lo que, en su opinión, generaba temor entre quienes trabajaban en las instituciones. Estas declaraciones, que se presentan como testimonios personales, reflejan un panorama de tensiones y señalamientos dentro del gobierno. Sin embargo, se trata de versiones que deben ser verificadas por las instancias competentes, en un contexto donde la opinión pública sigue atenta a las denuncias y a la estabilidad institucional.
