En plena localidad de Chapinero, Bogotá, un grupo de encapuchados atacó la sede política de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Los manifestantes arrojaron objetos, rompieron vidrios y pintaron la fachada con grafitis alusivos a Iván Cepeda, incluso pidiendo que sea presidente. Los hechos quedaron registrados en videos grabados desde el interior de la vivienda, donde se observa el miedo de quienes se encontraban allí mientras la infraestructura era violentada.
Además de los daños materiales, los atacantes se llevaron propaganda política de Valencia y Oviedo, mientras gestores de convivencia del distrito presenciaban la escena sin lograr impedirla. Con tambores y celebraciones, los vándalos continuaron su recorrido por la carrera séptima, dejando tras de sí un ambiente de tensión y preocupación en la zona.
El equipo de Paloma Valencia calificó lo ocurrido como “inaceptable” y advirtió que estos actos se suman a recientes hechos vandálicos contra líderes de oposición en otras regiones del país. Señalaron que este tipo de ataques representan una peligrosa escalada de odio político y ponen en riesgo la integridad de quienes ejercen su actividad democrática. A pocos días de la primera vuelta presidencial, denunciaron que la oposición enfrenta una grave falta de garantías en Colombia.
