Este martes 19 de mayo, el Ministerio de Hacienda colocó títulos de deuda de corto plazo (TES a un año) con una tasa de interés del 13,9 %, el nivel más alto registrado en la serie histórica desde 2011. La subasta buscaba $900.000 millones, pero el mercado solo ofreció $856.500 millones, de los cuales se aprobaron $631.500 millones con vencimiento en mayo de 2027. Analistas advierten que este endeudamiento implica un riesgo inmediato, pues en apenas 12 meses el gobierno deberá refinanciar la deuda con intereses elevados.
El economista Diego Montañez-Herrera calificó la operación como un “récord histórico que casi nadie comentó”, señalando que la tasa cercana al 14 % refleja la desconfianza del mercado y la presión sobre las finanzas públicas. Según el experto, la decisión de recurrir a deuda tan costosa compromete la sostenibilidad fiscal y podría aumentar la carga de refinanciamiento en un contexto de alta inflación y bajo crecimiento económico.
La operación ya genera críticas políticas, pues se interpreta como una consecuencia de la reforma laboral y de la política económica del Gobierno Petro, que habría reducido la confianza empresarial y encarecido el crédito público. Con cerca de $26 billones en vencimientos de corto plazo durante 2026, el país enfrenta un escenario complejo: el costo de la deuda se dispara y la capacidad del Estado para financiar programas sociales y de inversión queda en entredicho.
