La contratación de aprendices del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) sufrió una fuerte caída durante 2025, generando alarma en el país. Según datos oficiales, el número de contratos pasó de 392.000 en 2024 a 342.000 en 2025, lo que representa una reducción de entre el 13 % y el 15 %, equivalente a unos 26.000 jóvenes que no pudieron realizar sus prácticas profesionales. La representante a la Cámara Catherine Juvinao denunció que este desplome es consecuencia directa de la reforma laboral impulsada por el Gobierno Petro, que habría incentivado a las empresas a pagar la monetización, la multa por no contratar aprendices en lugar de vincularlos.
El fenómeno ha generado un intenso debate político. Mientras Juvinao sostiene que la reforma encareció la contratación de aprendices y desincentivó su vinculación, la congresista María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, asegura que la reducción fue leve (3,1 %) y atribuible a la transición normativa, no a la reforma en sí. Sin embargo, las cifras de monetización muestran un aumento del 68 % en 2025, lo que refuerza la tesis de que muchas empresas prefirieron pagar la sanción económica antes que contratar jóvenes bajo las nuevas condiciones.
El impacto es preocupante: miles de estudiantes dependen de estos contratos para graduarse y acceder a su primer empleo formal. La caída rompe una tendencia de crecimiento sostenido en la vinculación de aprendices y plantea interrogantes sobre la efectividad de la reforma laboral. Lo que buscaba mejorar las garantías para los jóvenes terminó, según críticos, reduciendo sus oportunidades. El debate continúa en el Congreso y en la opinión pública, mientras se exige al Gobierno medidas urgentes para revertir la crisis y garantizar que los aprendices del SENA no queden sin futuro laboral.
