El proyecto de independencia militar impulsado por el presidente Gustavo Petro sufrió un revés tras las fallas registradas en los fusiles Jaguar, desarrollados por la Industria Militar Colombiana (Indumil). Durante pruebas realizadas en el fuerte militar de Tolemaida, dos armas colapsaron por una liberación no controlada de gases en el cañón, lo que dejó a dos uniformados lesionados. El hecho generó preocupación sobre la seguridad y confiabilidad del nuevo armamento.
El fusil Jaguar había sido presentado por Petro como símbolo de soberanía tecnológica, luego de suspender la compra de fusiles Galil a Israel. Sin embargo, el incidente abrió un debate sobre la capacidad de Indumil para producir armas a gran escala con estándares internacionales. La institución aclaró que las pruebas hacen parte de la fase de validación técnica y que se están realizando ajustes para garantizar la seguridad de los soldados.
Las reacciones no se hicieron esperar: mientras algunos sectores respaldan la apuesta de Petro por la independencia militar, otros critican la rapidez con la que se busca implementar el fusil Jaguar en las Fuerzas Armadas. El accidente en Tolemaida se convirtió en un punto de tensión política y militar, poniendo en duda la viabilidad inmediata del proyecto.
