El país atraviesa momentos de tensión tras la serie de atentados ocurridos en el suroccidente colombiano, que dejaron más de 20 víctimas mortales y al menos 31 hechos violentos en las últimas 72 horas. Uno de los ataques más graves se registró en Cajibío, Cauca, donde la explosión de un cilindro en la vía Panamericana cobró la vida de líderes sociales y campesinos, generando alarma en toda la región.
En medio de esta crisis, el presidente Gustavo Petro planteó la hipótesis de que los explosivos utilizados en los ataques podrían haber ingresado desde Ecuador. Durante su alocución, el mandatario pidió a las autoridades investigar esta posibilidad y advirtió que los hechos violentos buscan sabotear el proceso electoral. Petro también recordó que la Corte Penal Internacional admitió una denuncia contra alias Iván Mordisco y solicitó ampliar las investigaciones hacia otros cabecillas de las disidencias.
La Defensoría del Pueblo, por su parte, alertó sobre la posible instalación de más artefactos en municipios como Santander de Quilichao y Caldono, mientras que en Cali se reportó la explosión de un bus frente al Batallón Pichincha. Con la región en máxima alerta, las autoridades trabajan en reforzar la seguridad y esclarecer el origen de los explosivos, en un contexto marcado por la incertidumbre y el temor de nuevas acciones violentas.
