Desde anoche, Angie Rodríguez, actual directora del Fondo de Adaptación y antigua mano derecha del presidente Gustavo Petro, ha encendido una tormenta política con explosivas declaraciones en medios como Semana, Caracol Radio y Blu Radio. La funcionaria denunció un presunto plan de al menos 20 personas dentro del Gobierno para sacarla de su cargo, señalando directamente a Juliana Guerrero, Carlos Carrillo y José Raúl Moreno como protagonistas de una red de presión y poder en la Casa de Nariño.
Rodríguez aseguró que Juliana Guerrero, pese a no tener un cargo oficial, “maneja el poder en varias entidades” y se ufanaba de tener vínculos con el ELN, lo que generaba temor entre funcionarios. También acusó a Carrillo de tener un “espía” dentro de su entidad para grabarla y traficar información, y advirtió que el presidente estaría “encerrado” por la influencia de José Raúl Moreno, jefe de despacho presidencial. Según Rodríguez, detrás de estas maniobras hay un “delirio por el poder y la plata” que busca controlar el Dapre y otras instituciones clave.
Las revelaciones apuntan a un presunto “concierto para delinquir” dentro de Palacio, donde, según Rodríguez, algunos funcionarios creen que el Gobierno no durará los próximos cuatro años y por eso “buscan cómo exprimirlo”. Hasta ahora, ninguno de los señalados ha respondido públicamente, pero las denuncias dejan al descubierto tensiones internas, luchas de poder y acusaciones de corrupción en el círculo más cercano al presidente Petro.
