La gerente del Fondo de Adaptación, Angie Rodríguez, lanzó fuertes acusaciones contra Juliana Guerrero, una funcionaria cercana al presidente Gustavo Petro. En entrevista con la revista Semana, Rodríguez aseguró que Guerrero ejerce presión en varias entidades del Gobierno y que incluso se “ufanaba” de tener vínculos con el ELN, lo que generaba temor entre quienes la escuchaban.
Según Rodríguez, Guerrero habría intervenido en decisiones del Fondo Colombia Paz, donde se removió a un funcionario “muy técnico e íntegro” para dar paso a una nueva dirección bajo su influencia. La exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia afirmó que la presión ejercida por Guerrero llevó a renuncias y debilitó la gestión institucional.
Rodríguez también denunció la existencia de una presunta red criminal dentro de la Casa de Nariño, conformada por al menos 20 funcionarios que, según ella, se habrían unido para difamarla, espiarla y sacarla del Gobierno. Sus declaraciones abren un nuevo frente de controversia en el Ejecutivo, al poner sobre la mesa acusaciones de poder paralelo y supuestos nexos con grupos armados ilegales.
