La noche del clásico paisa entre Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín no solo estuvo marcada por la pasión futbolera, sino también por un fenómeno inesperado en las tribunas: la presencia del candidato presidencial Abelardo De La Espriella.
Durante el encuentro en el estadio Atanasio Girardot, miles de asistentes corearon su apodo y hasta lo llamaron “presidente”, en una muestra de respaldo que sorprendió por su magnitud. Niños, familias y aficionados se acercaron para saludarlo y brindarle apoyo, convirtiendo su presencia en una auténtica locura colectiva.
El fervor que acompaña al Tigre trascendió el fútbol y se transformó en un acto de reconocimiento público. En medio de banderas, cánticos y la energía del clásico, Abelardo De La Espriella vivió una noche de ovación monumental, que dejó claro que su figura despierta emociones intensas más allá de la cancha.
