En los últimos días ha tomado fuerza el rumor de que Daniel Quintero, exalcalde de Medellín y excandidato presidencial, podría ser designado como nuevo presidente de la Nueva EPS, la entidad estatal de salud más grande del país. Aunque el Gobierno Petro no ha confirmado ni desmentido la información, la posibilidad ha generado preocupación debido a la crisis financiera que atraviesa la EPS, con facturas no procesadas que habrían pasado de 4,4 billones a más de 16 billones de pesos en menos de dos años.
El representante a la Cámara por el Centro Democrático, Andrés Forero, fue uno de los primeros en advertir sobre este posible nombramiento. Según él, el Gobierno tendría que levantar la intervención forzosa de la EPS para permitir la llegada de Quintero, lo que considera una decisión arbitraria y riesgosa para millones de usuarios. Forero cuestionó además que figuras cercanas al Gobierno respalden la inclusión de Quintero en la lista de quienes recibirían beneficios, pese a los antecedentes de su gestión en Medellín.
De concretarse este movimiento, las implicaciones no serían solo en el ámbito de la salud. Analistas señalan que la candidatura presidencial de Roy Barreras podría verse afectada, ya que Quintero había manifestado su apoyo político en la consulta del Frente por la Vida. La cercanía de Quintero con Petro, reconocida por él mismo, refuerza la idea de que este nombramiento tendría un trasfondo político que va más allá de la administración de la EPS.
