El Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, bajo el mando de Iván Mordisco, desató una fuerte controversia tras anunciar que prohíbe el ingreso de la ONU, la MAPP-OEA y la Defensoría del Pueblo a los territorios donde operan. En un comunicado difundido el miércoles, el grupo armado aseguró que estas instituciones habrían cometido “graves violaciones de confianza y neutralidad”, razón por la cual restringen totalmente su presencia en zonas donde mantienen control político y militar.
Según el documento, las disidencias acusan a los organismos internacionales y a la Defensoría de utilizar misiones humanitarias y de verificación para obtener información que, supuestamente, habría facilitado operaciones militares en su contra. También señalan que las alertas tempranas emitidas por la Defensoría serían “manipuladas”, generando pánico en las comunidades y justificando acciones de la Fuerza Pública. En su mensaje, incluso hablan de un “silencio casi cómplice” frente a hechos como la muerte del menor Dylan Cruz y otros casos que atribuyen al Estado.
En la misma comunicación, el grupo armado anunció que, en adelante, solo permitirá el ingreso del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), siempre y cuando se garantice “neutralidad absoluta, secreto, confidencialidad y coordinación previa”. La decisión profundiza la tensión en las regiones donde estas estructuras hacen presencia y plantea un desafío directo a la verificación humanitaria y a la protección de las comunidades, que dependen de estos organismos para denunciar riesgos y violaciones de derechos humanos.
