La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó en rueda de prensa que Colombia no fue invitada al “Escudo de las Américas”, una alianza militar antinarcóticos presentada por Donald Trump y conformada por 12 gobiernos de la región, principalmente de derecha. Según Leavitt, el gobierno de Gustavo Petro “no muestra todavía el nivel de cooperación que nos gustaría” para extenderle una invitación, aunque dejó abierta la posibilidad de que el país se sume en el futuro si cambia su postura.
El anuncio ha generado controversia en Colombia, donde se cuestiona la relación actual entre Petro y Washington. Mientras algunos sectores consideran que la exclusión refleja un distanciamiento político e ideológico, otros señalan que la decisión pone en evidencia la necesidad de replantear la estrategia nacional contra el narcotráfico.
El “Escudo de las Américas” busca coordinar operaciones militares y de inteligencia entre los países miembros para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado. La ausencia de Colombia, tradicional aliado en la lucha antidrogas, marca un giro en la dinámica regional y abre interrogantes sobre el papel que jugará Petro en futuras negociaciones internacionales.
Por ahora, la pregunta que queda en el aire es si el gobierno colombiano ajustará su estrategia para recuperar un lugar en esta alianza o si mantendrá su distancia frente a la iniciativa liderada por Trump.
