No cabe duda de que el perro es el mejor amigo del hombre, y esta peludita lo demostró al acompañar a su dueño en un recorrido por Bogotá como si fuera una pasajera más. Sentada, tranquila y sin molestar a nadie, se robó las miradas y los corazones de todos los que compartían el trayecto.
Las imágenes de la perrita ya están por todos lados y la gente no para de comentar la lección de civismo que dio. Muchos usuarios en redes aseguran que la perrita se porta incluso mejor que muchos humanos que usan el sistema a diario, empujando y gritando. Ver a estos fieles compañeros integrados en el día a día es la prueba reina de que, cuando hay educación, las mascotas pueden estar en cualquier lado sin armar problema.
Al final, la escena es un recordatorio de lo que es la lealtad de verdad. El dueño viajó relajado con su mejor amiga al lado, dejando claro que el vínculo entre los dos es a prueba de todo. Una dosis de ternura necesaria que nos recuerda por qué estos animales son los mejores compañeros de vida que existen, incluso en medio del corre-corre bogotano.
