Un momento de tensión se vivió en un evento político del expresidente Álvaro Uribe Vélez en Caldas, Antioquia, cuando un adulto mayor interrumpió la intervención para cuestionar al líder del uribismo. El ciudadano le reprochó que atacara al presidente Gustavo Petro, recordándole que durante su gobierno se redujeron beneficios laborales y festivos, mientras que ahora Petro había bajado el precio de la gasolina.
La respuesta de Uribe no se hizo esperar: pidió respeto y lanzó una crítica directa al manejo del combustible por parte del actual gobierno. Según el expresidente, el precio del galón de gasolina antes de Petro rondaba los 8.600 pesos, mientras que hoy se acerca a los 16.000 pesos, casi el doble. Uribe aseguró que la reducción reciente en el precio se debe a una estrategia electoral y advirtió que, una vez pasadas las campañas, el costo volverá a subir.
El episodio, que quedó registrado en video y rápidamente se volvió viral en redes sociales, refleja la polarización política que atraviesa el país. Mientras simpatizantes de Petro celebran la intervención del adulto mayor como un acto de valentía ciudadana, seguidores de Uribe consideran que se trata de un discurso engañoso frente a una realidad económica compleja. Lo cierto es que la gasolina se ha convertido en un tema central de debate entre los ciudadanos colombianos.
