Un video que se mueve en redes desató comentarios por el gesto de un patrullero de la Policía que, sin cámaras oficiales ni discursos, decidió comprar unos jugos en un puesto de fritos y entregárselos a unos abuelitos que estaban sentados en la terraza del lugar. La escena, sencilla y cotidiana, ocurrió a plena vista de quienes pasaban por el sector.
En las imágenes se observa al uniformado acercarse al negocio, recibir los jugos y luego compartirlos con los adultos mayores, quienes reciben el detalle con cariño y gratitud.
Para muchos usuarios, el video fue interpretado como una muestra de humanidad y cercanía, recordando que detrás del uniforme también hay personas dispuestas a tender la mano. El gesto, pequeño pero significativo, dejó una reacción positiva y se convirtió en uno de esos contenidos que conectan por lo simple y lo real.
