Durante el programa “Desnúdate con Eva”, Yina Calderón sorprendió al público al revelar que en las elecciones presidenciales apoyó a Gustavo Petro y hasta le hizo una guaracha que se convirtió en un himno viral con la frase “los noto asustados”. La creadora de contenido explicó que su decisión de votar por Petro fue un gesto de confianza hacia la izquierda, pues consideraba necesario darle una oportunidad a un proyecto político distinto en Colombia.
No obstante, en la misma entrevista reconoció que la política no es un tema que le apasione y que, con el paso del tiempo, se siente arrepentida de haberlo apoyado, llegando a comparar la experiencia con “salir peor que un ex”. Este contraste entre su respaldo inicial y su desencanto posterior encendió el debate en redes sociales, donde algunos la acusaron de frivolizar la política mientras otros defendieron su derecho a expresar desencanto como ciudadana.
La guaracha de Calderón, más allá de su tono festivo, se convirtió en un símbolo de cómo la cultura popular puede cruzarse con la política y generar conversación nacional. Su postura, entre el apoyo inicial y la distancia declarada frente a la política, refleja la tensión entre espectáculo y democracia, y deja en evidencia el impacto que tienen las figuras mediáticas en el imaginario colectivo colombiano.
