La tragedia que dejaron los dos terremotos en Venezuela sigue revelando historias que conmueven al mundo. Entre ellas, la de Mateo, un niño rescatado de los escombros en La Guaira, quien relató con voz entrecortada que su madre falleció la noche anterior. “Mi mamá dejó de respirar ayer”, dijo en un video que rápidamente se difundió en redes sociales, convirtiéndose en símbolo del dolor y la resiliencia de las víctimas.
Las autoridades venezolanas confirmaron que la cifra de fallecidos ascendió a 589 y que más de 4.300 personas resultaron heridas, muchas de ellas con lesiones graves que han requerido atención quirúrgica. Mientras tanto, equipos de rescate locales e internacionales trabajan contrarreloj para salvar vidas en medio de un panorama devastador, marcado por miles de desaparecidos y damnificados.
El testimonio de Mateo refleja la dimensión humana de la emergencia y la magnitud del sufrimiento que atraviesan las familias afectadas. En medio de las réplicas que continúan sacudiendo estados como La Guaira, Caracas y Yaracuy, la historia de este niño se ha convertido en un llamado a la solidaridad y a la conciencia sobre la fragilidad de la vida frente a los desastres naturales.
