El exsenador del Partido Verde, Arley Gómez, protagonizó un fuerte cruce verbal con el periodista Manuel Ortiz, luego de que este, presuntamente, difundiera información sobre un hecho que involucra a un familiar del excongresista. En audios que circularon públicamente, Gómez reaccionó con expresiones ofensivas hacia el comunicador, lo que generó rechazo en distintos sectores.
El episodio ha despertado críticas por el lenguaje utilizado contra Ortiz y por la manera en que un exfuncionario público enfrenta la labor periodística. Organizaciones gremiales y colegas del comunicador han señalado que este tipo de respuestas no contribuyen al debate democrático ni al respeto por la libertad de prensa, valores fundamentales en cualquier sociedad.
Ortiz, por su parte, anunció que acudirá a instancias legales para denunciar las agresiones recibidas, mientras el caso sigue generando conversación en redes y medios regionales. Más allá de las diferencias personales, el hecho pone sobre la mesa la necesidad de que figuras públicas mantengan un trato respetuoso frente a la crítica y a la información difundida por periodistas.
