El expresidente Gustavo Petro generó controversia en Estrasburgo, durante una intervención en el Parlamento Europeo, al señalar que las elecciones presidenciales en Colombia habrían estado “presuntamente” marcadas por fraude. Según sus afirmaciones, Abelardo De La Espriella habría llegado al poder mediante manipulación digital y el uso de granjas de bots, mientras que la verdadera voluntad popular habría favorecido a Iván Cepeda.
Petro también advirtió sobre el papel de la inteligencia artificial y las redes de desinformación como herramientas de control político y económico. En su discurso, vinculó proyectos tecnológicos internacionales con conflictos globales y habló de un supuesto “tecnofascismo mundial” articulado por empresarios y dirigentes, al que calificó como una amenaza para la humanidad.
Las declaraciones, que se enmarcan en el terreno de la presunción y no en decisiones judiciales, generaron reacciones encontradas en distintos sectores políticos y sociales. Mientras algunos interpretan sus palabras como una denuncia sobre los riesgos de la tecnología en la democracia, otros las consideran un discurso polémico que busca abrir debate en escenarios internacionales.
