En medio del primer paro armado que enfrenta el presidente Abelardo De La Espriella en La Guajira y Magdalena, decretado por los Conquistadores de la Sierra, también conocidos como Los Pachenca, el expresidente Gustavo Petro reapareció con mensajes sobre las inversiones sociales que, según él, dejó en Santa Marta. Mientras la actual administración intenta contener la ofensiva de ese grupo ilegal, Petro recordó que durante su gobierno se redujo la pobreza en la capital del Magdalena y que se financiaron proyectos como la planta desalinizadora para agua potable.
El exmandatario aprovechó la coyuntura para cuestionar la suspensión de la licitación de esa obra y convocó a la ciudadanía samaria a defender el acceso al agua y la paz. También señaló que en su cuatrienio se iniciaron diálogos con los Conquistadores de la Sierra, aunque no prosperaron por falta de marco legal para el sometimiento colectivo. En contraste, De La Espriella impulsa ahora un proyecto de ley en el Congreso para regular esa figura, respaldado por su ministro de Justicia, Iván Cancino.
Las declaraciones de Petro no pasaron desapercibidas en el Caribe, donde voces como la del exgobernador Carlos Caicedo lo han criticado por supuestos incumplimientos en materia de ejecución y desarrollo regional. Caicedo, aliado de la izquierda y cercano a Iván Cepeda, llegó a calificar como “escasos” los resultados de Petro en Magdalena y Santa Marta. En este contexto, el expresidente intenta reivindicar su legado mientras el nuevo gobierno enfrenta un desafío de seguridad que pone a prueba su capacidad de control territorial.
