Aunque el comité promotor de la Asamblea Nacional Constituyente anunció la suspensión de la recolección de firmas, Iván Cepeda ha dejado claro que la iniciativa sigue viva dentro de su plan de gobierno. El candidato del Pacto Histórico insiste en que la constituyente es uno de los mecanismos posibles para implementar su propuesta de diálogo nacional, y no ha descartado que sea la vía para materializar un gran acuerdo con las fuerzas sociales y políticas del país.
La estrategia del progresismo ha buscado enviar señales de moderación para conquistar votantes del centro, un sector clave en la segunda vuelta. Sin embargo, ni el presidente Gustavo Petro ni Cepeda han rechazado de manera categórica la idea de la constituyente. Petro habló de una pausa en el proceso, condicionada a la definición de mayorías y a la construcción de un acuerdo nacional, mientras que Cepeda agradeció la decisión del comité de sumarse a su propuesta de pacto, pero sin renunciar a la posibilidad de que la constituyente sea el camino.
En el documento oficial de su campaña, Cepeda plantea que la movilización social y el poder constituyente son garantías para evitar pactos de élite o reformas superficiales. Su propuesta contempla que, una vez elegido, convocará a una Mesa de Diálogo Nacional con todas las fuerzas políticas, sociales y económicas, y que de allí podrán surgir mecanismos de implementación que incluyan leyes, reformas constitucionales o incluso una asamblea constituyente. Con ello, reafirma que la idea no ha sido abandonada y que sigue siendo parte de su proyecto político.
